El Torito Pinto constituye
una de las expresiones danzarias y performáticas más arraigadas, difundidas y
emblemáticas del patrimonio folklórico de El Salvador. Su origen se encuentra
en el complejo proceso de mestizaje y sincretismo cultural iniciado durante la
época colonial hispánica en el territorio mesoamericano.
Al sur de Costa Rica, 30 Km., al
suroeste de Buenos Aires, camino a Palmar Norte, junto a la carretera
Interamericana Sur, se encuentran localizadas los asentamientos del pueblo
Boruca o Brunka. Actualmente, están divididos en dos territorios, teniendo como
pueblos centrales a Brun̈cájc (Boruca) y Yimba Cájc (Rey Curré), rodeados de
gran cantidad de pequeñas comunidades, habitadas tanto por indígenas como por
no indígenas.
La génesis de la Danza
de los Pascolas se encuentra profundamente arraigada en la cosmovisión
de las naciones del noroeste de México, específicamente entre los pueblos Yaqui
y Mayo que habitan los territorios de Sonora y Sinaloa.
El Yancunú (también conocido
como Wanaragua,
Baile
de Máscaros o John Canoe) no es solo folklore: es
la representación viva de una estrategia de guerra que salvó al pueblo garífuna
de la aniquilación.
Octavio Paz Lozano fue un
destacado escritor y diplomático nacido durante la Revolución en Ciudad de
México el 31 de marzo de 1914, y fallecido en la misma ciudad el 19 de abril de
1998, siendo Premio Nobel de Literatura en 1990.
El llamado “Chiqui Chiqui” en Costa
Rica constituye una de las expresiones musicales y sociales más particulares
dentro del panorama cultural centroamericano, no solo por su sonido
característico, sino también por el contexto histórico y social en el que se
desarrolla.
La Chanchona salvadoreña es
uno de los géneros musicales más representativos de la tradición popular de El
Salvador, particularmente arraigado en las zonas rurales del oriente del país.
El baile de los Diablos
Cojuelos constituye la piedra angular de la identidad festiva en la
República Dominicana y su origen se remonta a los albores de la colonización
española en la isla de Santo Domingo durante el siglo XVI aproximadamente.
El Guancasco se establece
como la expresión ceremonial más trascendente y venerable de la etnia Lenca en
Honduras, constituyendo un ritual de una antigüedad incalculable que ha
sobrevivido a siglos de transformaciones socioculturales, manteniéndose como un
pilar fundamental de la identidad comunitaria y la diplomacia ancestral.
La Danza del Gran Diablo es
una de las siete danzas folclóricas que tiene el distrito de La Chorrera. Es
una de las tradiciones más autóctonas de la región de Panamá Oeste, que se
realiza cada año para la fiesta del Corpus Christi en honor al Cuerpo y la Sangre
de Cristo. Se celebra 60 días después del Jueves Santo.
La danza de La Paach son una
manifestación cultural guatemalteca. Específicamente, del municipio de San
Pedro Sacatepéquez, en el departamento de San Marcos.
La Danza de los Animalitos se
practica mayormente en los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Baja
Verapaz (Guatemala), bajo diferentes nombres, como, por ejemplo: “LosAnimalitos”
en los municipios de Rabinal, San Miguel Chicaj y Cubulco, en Baja Verapaz, y
como “Venado” en San Antonio Aguas Calientes, Sacatepéquez. También
se llama “Baile del Tirador” en el municipio de Ciudad Vieja Sacatepéquez
y “El
Tauro” en Siquinalá, Escuintla.
La danza de El Tabal en Sololá,
departamento de Guatemala, es una tradición con más de cien años de existencia,
y es una mezcla entre devoción, sincretismo y alegría.
Los sololatecos esperan con mucho
entusiasmo esta celebración, que constituye una de sus manifestaciones
culturales más importantes.
El Son de la Negra es un son
tradicional del sur de Jalisco, México, famoso por sus distintas versiones, en
particular la de mariachi. Fue popularizado en el mundo a partir de la década
de los cuarenta luego de que el compositor jalisciense Blas Galindo en 1940 la
incluyera en su obra “Sones de mariachi”.
Desde mucho tiempo atrás, tanto
que sus orígenes se han olvidado, los habitantes de Tenosique, cabecera del
municipio tabasqueño con el mismo nombre, realizan año con año una peculiar
danza como parte de las celebraciones del carnaval. Se le llama Pochó,
nombre que aparece en el Diccionario maya Cordemex como una palabra registrada
en la primera mitad del siglo XIX por Juan Pío Pérez, con la siguiente
definición: “un baile vedado, mitotada de indios con sus tunkules”.
La música Tribal
es uno de los descendientes directos de la llamada “música House”, la cual,
junta esa música House que tanto conocemos ahora por su inmensa, y la denominada
“World
Music”.
En el universo está el planeta tierra, la tierra es nuestra casa, no
tenemos otra casa, la tierra no es nuestra, en ella vivimos y de ella nos
alimentamos, la tierra es nuestra madre. Así es parte de la filosofía y el
pensamiento de muchos de los antiguos pobladores de las Américas.
La Canción Melódica es un género musical cantado en español, en el
que abunda gran presencia de orquestación y es interpretado habitualmente por
cantantes solistas de destacadas cualidades vocales. Predominan en él las Baladas,
aunque también puede tener influencia de otros estilos. Sus letras hacen casi
siempre referencia a temas románticos y/o sentimentales.
Como género dentro de
la música popular, la Canción Melódica hispana es
equiparable a otros géneros como la Chanson francesa, la Canzone
Napoletana, el Pop tradicional y el Soft
Adult Contemporany anglosajón. La Canción Melódica surgió como estilo
musical en la primera mitad del siglo XX. Sus primeras influencias fueron el Bolero,
la Copla
Andaluza y el Cuplé. En comparación con estos
géneros, la Canción Melódica ponía más énfasis en el estribillo y fue
eliminando progresivamente los elementos más folklóricos de sus influencias,
sustituyéndolos por orquestas o, incluso más adelante, instrumentaciones Pop.
Posteriormente, la Canción Melódica evolucionó bajo la influencia de la Chanson
francesa y de la música romántica italiana, en particular, al influjo del
Festival de la Canción de San Remo. También fue importante la influencia de la
música de los cantantes crooner estadounidenses. En los años 50, artistas como Gloria
Lasso, Elder Barber, Monna Bell y José Guardiola se
convirtieron en algunas de las primeras estrellas de la Canción Melódica. En los
años 60 y 70 este género se convirtió, probablemente, en el estilo de música
más popular cantado en castellano. En esos años, el estilo se consolidó con la
aparición de grandes estrellas, como Raphael, Julio Iglesias, Camilo
Sesto, Nino Bravo, Rocío Durcal o Mari Trini. También
ayudaron a la consolidación del estilo, el Festival Internacional de la Canción
de Benidorm y el Festival de la OTI. En su época de mayor popularidad, la Canción
Melódica era generalmente un tipo de Balada Romántica
acompañada de arreglos tradicionales y ligeros, frecuentemente interpretados
por una orquesta. Posteriormente, en los años 70, también obtuvieron éxitos
artistas como Pablo Abraira, Mocedades, José Vélez, Dyango,
Manolo
Otero, Paloma San Basilio o José Luis Perales.
A lo largo de la década siguiente, las nuevas generaciones fueron
perdiendo el interés por el estilo de la Canción Melódica, que pasó a
considerarse como algo pasado de moda o desfasado, en comparación con los
nuevos estilos musicales del momento. Aun así, artistas como Julio
Iglesias, Raphael o Francisco, siguieron cosechando éxitos,
aunque fuera entre el público cada vez más adulto. La Canción Melódica siguió
popular en Latinoamérica, con artistas como Leonardo Favio, el “Puma”
Rodríguez, Sandro, José José, Juan Gabriel, Emmanuel,
y posteriormente, María Martha Serra Lima, Valeria Lynch, Pimpinela o Luis
Miguel, entre otros. Algunos artistas como Facundo Cabral, Joan
Manuel Serrat, José Feliciano, Víctor Manuel o Ana
Belén, si bien no son considerados exponentes de la Canción
Melódica, han incursionado en esta frecuentemente. Por otra parte,
artistas de la Copla andaluza, como Rocío Jurado e Isabel Pantoja,
incorporaron cada vez más influencias de la Canción Melódica en su
repertorio. En los años 90, el género recuperó cierta popularidad, si bien
evolucionó hacia influencias más Pop, como el caso de Luz
Casal, Sergio Dalma, Alejandro Sanz, Luis Miguel y,
posteriormente, Álex Ubago y Tamara. Aunque actualmente son pocos
los artistas especializados exclusivamente en la Canción Melódica, su
influencia sigue siendo importante en la Balada Romántica, y la música más
ligera cantada en castellano. La mayor parte del repertorio de los grandes
intérpretes de la Canción Melódica no ha sido compuesto por ellos mismos, sino
por autores que habitualmente han permanecido en las sombras. Entre los artífices
de muchas de las canciones más conocidas cabe mencionar las figuras de Manuel
Alejandro, Augusto Algueró, Rafael Pérez Botija, Juan
Carlos Calderón, o el dúo de José Luis Armenteros con Pablo
Herrero. A ellos se suman algunos autores que paralelamente han hecho
carrera también como cantantes de éxito, como son José Luis Perales, Roberto
Carlos, Pablo Milanés o Juan Pardo.