El Vinahouse representa una
de las subculturas musicales más singulares y dinámicas del sudeste asiático.
Nacido en Vietnam a finales de la década de 1990 y consolidado durante los
primeros años del siglo XXI, este estilo de música electrónica de baile emergió
como una apropiación local de los sonidos del House europeo, el Eurodance,
el Trance
y el Hard
Dance.
La danza Budots representa uno de
los fenómenos socioculturales más singulares de la cultura urbana contemporánea
en el sudeste asiático, habiendo surgido en el archipiélago de Filipinas
durante la primera década del siglo XXI.
La danza conocida como Gwara
Gwara surgió en Sudáfrica como una expresión urbana profundamente
vinculada a la juventud de los barrios periféricos y a la evolución
contemporánea de las culturas musicales africanas.
Rave, Rave
Dance o Rave Party, es un término cuya utilización está documentada por
primera vez el 4 de abril de 1970, para describir los bailes Rave.
Posteriormente, se aplicó a las fiestas de Acid House de los años 80 y a las fiestas
masivas clandestinas de Breakbeat Hardcore de principios de los 90 en
Inglaterra, caracterizadas por música electrónica de baile rápida, espectáculos
de luces y una duración que en ocasiones se extendía hasta el amanecer.
La música Dance-Punk es un género que combina elementos de Rock
y música Dance, lo que da como resultado un subgénero híbrido. Combina
la intensidad y la rebeldía del Punk y el Post-Punk con los
patrones rítmicos de la música Dance.
La Alternative Dance, también conocida como Indie Dance o Underground
Dance, es un estilo de música que combina la alternativa (y a veces las
guitarras) del Rock Alternativo con la bailabilidad de la Electronic Dance Music.
El Amapiano es un género relativamente nuevo de la música
sudafricana. Si bien su popularidad es incuestionable, el nacimiento de Amapiano,
que significa “los pianos” en el idioma zulú de Sudáfrica, es a menudo objeto
de debate. Algunos argumentan que el sonido infeccioso tiene sus raíces en Kwaito,
un estilo de música que mezcló ritmos House con Hip-Hop en la década de
1990.
Nu-Disco es un
género de música dance del siglo XXI asociado con un interés renovado en la
música Disco de finales de la década de 1970, los estilos de música Dance
europea de la década de 1980 con gran cantidad de sintetizadores y la música
electrónica de principios de la década de 1990.
Punking, después llamado Waacking, es un baile callejero de
la comunidad gay “underground” de Los Ángeles, California, desarrollado a
principios de los años 70’s.
Bélgica, ese país pequeñito visto como un territorio de nadie y campo de
batallas de Europa por excelencia, tuvo un momento de explosión musical en los
años 80. La aportación de Bélgica a la música de baile ha estado en muchas ocasiones
minusvalorada e ignorada por los críticos musicales.
Verano significa vacaciones, sol, ropa ligera y películas taquilleras,
pero sobre todo música pegajosa que no te puedes sacar de la cabeza y que
invariablemente suena en todos lados (en el Uber que te lleva a la oficina, en
la sala de espera del consultorio de tu doctor, en el súper, en los bares, los
restaurantes y cualquier otro lugar que se te ocurra).
Ya en los años 50, Ibiza era una excepción donde se respiraba una libertad
impensable en otros lugares de la España de Franco, que fue atrayendo a un tipo
particular de gente que le dio a la isla su carácter único y singular. Antes de
que empezasen a abrir las discotecas y los clubes en los años 70, ya existía en
la isla un ambiente peculiar que se respiraba por las calles de la capital,
donde una mezcla de jetset, hippies, gays y famoseo internacional se paseaba y
se congregaba de forma espontánea en sitios como los mercadillos o el puerto.
Los géneros a menudo se desvanecen por falta de interés, pero pocos pueden igualar
la tensión dramática del Future Bass, un género que casi se
extinguió por completo gracias a las presiones externas. A pesar de
establecerse como una versión claramente inglesa del Garage y el House,
el Bassline
estuvo en peligro de extinción a manos de la policía después de desarrollar una
reputación de violencia en las noches de los clubes.
Big Room hace
referencia a la repercusión de los acordes del bajo en conjunto con el sonido
de bombos que combinados, crean una sensación de sentirse en un espacio
cerrado. Este estilo pertenece a la música electrónica de baile, más conocida
como Electro
Dance Music (EDM). Este género fusiona la melodía
del Progressive
House, del Trance, el Dutch House y los elementos propios
del Electro
House.
La Electronic Dance Music, o EDM (música electrónica de baile),
Música Club, Música Dance, o simplemente Dance, es un conjunto de géneros de
música electrónica como el House, Techno, Trance,
Dubstep.
Eurodance,
Italo
Dance, Dance Pop, entre otros.
Escombros industriales y una sociedad descompuesta. Los años 80 terminaron
con deseo de ruptura, al ritmo del Acid House y bañados en éxtasis, en
la que fue la mayor revuelta musical, ideológica y estética en décadas en el Reino
Unido y en Europa. Quizá la última.
El Italo Dance es un género musical cercano al Dance
y al Progressive
más comercial. Sus orígenes se encuentran básicamente en Italia debido a que es
allí donde se encuentran la inmensa mayoría de DJ’s que lo practican a nivel
profesional. Se caracteriza, sobre todo, por el uso de voces modificadas con
efectos “vocoder” y “autotune”, arpegios y acordes simples de sintetizador,
bajos metálicos, denominados en el argot musical como “tuba bass”, y
estribillos pegadizos.
La expresión “Freedom to Party” no es nada nuevo, solo basta con echar
un vistazo a la Inglaterra de los años 60 y 70, cuando los festivales de
Glastonbury. Stonehenge y la isla de Wight anunciaron una nueva ola de
entretenimiento a gran escala contra el establishment.
Si alguien pensaba que en el mundo del baile estaba todo inventado, se
equivoca. Desde hace un tiempo en las discotecas europeas empezó a tomar
protagonismo un nuevo estilo de danza electrónica que mezcla pasos del Hip-Hop,
el Break
Dance y el Techno para que nadie pierda su oportunidad de ser el dueño de
las pistas.
El fenómeno del Tecktonik, también conocido como TCK,
fascina en las calles y discotecas. Jeyjey es un bailarín cuyo seudónimo
no dice mucho. Sin embargo, más de cuatro millones de internautas ya han visto
el video Tecktonic de este joven francés, un videoclip de un minuto y
medio, realizado sobre un fondo de música electro y bajo un neón instalado en
el garaje de su casa. Movimientos desarticulados, repetitivos y ejecutados a un
ritmo desenfrenado, que han hecho de él una estrella y el portavoz del
movimiento que aparece en todas las cadenas de televisión francesas. Lo mismo
sucede con Treaxy, campeón de Francia de TCK. La cantante Yelle
ha batido todos los récords de venta. Su música se empezó a difundir por
Internet antes de que fuera conocida en Europa. Gracias a las redes sociales
como YouTube, Facebook o MySpace, la difusión de su música alcanzó a culturas
de todos los continentes. Las tardes parisinas, en los alrededores del centro
Georges Pompidou, son el mejor momento para perfeccionar los pasos de baile o
lanzarse a una “batalla” entre bailarines. Los estilos y los looks varían. Los
Teks son fieles seguidores del estilo de los años 80, pero también mezclan aspectos
de las modas de los últimos 20 años. No hay una norma o una figura impuesta.
Cada cual baila como lo siente, con su look, su estilo y su personalidad. El
nombre Tecktonic hace referencia al movimiento de las placas
tectónicas del planeta. Es el encuentro y choque creativo entre distintas
culturas musicales.
Antes del comienzo del Tecktonic en Francia, la historia
del movimiento había comenzado en Bélgica a finales de los años 90. Allí los
Djs incursionaron con ritmos como el Electro House, el Jump
Style, el Hard Style, el Hardtech y Hardtrance. En el año
2000, dos franceses llamados Cyril Blanc y Alexandre Barouzdin,
importaron el espíritu de esas tardes Technos y quisieron trasladar el
ambiente festivo a una enorme discoteca de corte electrónico, ubicada en los
suburbios de París: Metropolis. Eran fiestas para los fanáticos del Techno
que querían su propia escena de baile, sin mezclarse con otros ritmos. Blanc
y Barouzdin
han fundado la sociedad Tecktonik Events, patentando la
marca Tecktonic en el registro de marcas y potentes de Francia. Luego crearon
su línea de ropa de diseño y hasta una bebida, la Tecktonic Killer. El
adepto al TCK casi no se droga pero quema mucha calorías en las pistas de
baile. Cada fin de semana son casi 6000 fans quienes se dan cita en las pistas
de Metropolis. En cuanto a las tiendas Tecktonic son las únicas que pueden
vender ropa con el logo oficial: un águila con sus alas desplegadas. Allí una
simple camiseta serigrafiada puede costar unos 60 euros. Bailar con libertad y
estilo tiene su precio. Por su parte, la industria discográfica, con EMI a la
cabeza, han cazado la ocasión al vuelo y no dejó de sacar al mercado
compilaciones de música Tecktonik. Como baile, el TCK
es muy dinámico, tratándose de una sucesión de movimientos alocados en los que
ninguna parte del cuerpo permanece quieta. Las piernas se contonean de un lado
al otro mezclando saltos y pasos típicos del Break Dance, mientras que
los brazos cobran un ritmo espectacular y no se detienen mientras suena la
música.