La Tarraxinha es un baile
sensual originario de Angola y Cabo Verde que se ha popularizado en Portugal y
Francia en las últimas décadas. A menudo se describe como un baile sensual y
sofisticado, que combina movimientos suaves y lentos con una música seductora y
una actitud atrevida.
Batuque (Batuku
o Batuk
en creole caboverdiano) es un género musical, un patrimonio cultural y también
un género de danza originario de Cabo Verde. Como género musical, el Batuque
se caracteriza por tener un tempo moderado, un compás de 6/8 o 3/4, y
tradicionalmente es únicamente melódico, es decir, ser únicamente cantado, sin
acompañamiento polifónico.
El Carnaval de Mindelo es
una de las celebraciones más importantes para los caboverdianos. Los carnavales
se celebran con grandes carrozas alegóricas, trajes extravagantes llenos de
colores, mucho baile y música. Estos carnavales se viven a lo grande y no
tienen nada que envidiarle a los de Brasil o Trinidad y Tobago.
La Morna es un género musical de Cabo Verde relacionado con el
Fado portugués, la Modinha brasilera, el Tango argentino y el Lamento angoleño.
Este género, que con el tiempo se ha ido convirtiendo en un símbolo de la
identidad de este pequeño país del Atlántico, nació en la isla de Boa Vista a
finales del Siglo XIX, como resultado de la fusión del Fado portugués y las
influencias aportadas por los marinos de paso.
La Coladeira
es una de las danzas más difundidas en Cabo Verde. Canciones de ritmo
trepidantes, muy influida por la música que llega de Europa y América.
Merengue, Zouk, Pop y Rock se mezclan para cantar los temas más clásicos ya
presentes en otro estilo del país: la Morna. La historia de la Coladeira
comenzó en la década de 1930, cuando Antón “Tchitch” experimentó con
composiciones de Morna acelerando el ritmo y haciendo la música más animada.
Aunque algunos llamaron Coladeira a esas composiciones, seguían siendo
identificadas como Mornas, más bien que pertenecer a un nuevo estilo. En su
forma más tradicional, la Coladeira está compuesta por una sola tonalidad. Las
composiciones que utilizan más de una tonalidad son muy raras. Esta
característica es una herencia directa de la Morna. Aún así, muchos
compositores, sobre todo los más recientes, no siempre usan esa estructura. La
línea melódica también tiene características similares a la Morna, por ejemplo,
la alternación entre las estrofas principales y el estribillo, la melodía
arrolladora, etc., aunque últimamente la influencia del Zouk lo ha cambiado un
poco. Generalmente las letras de la Coladeira tratan sobre crítica social,
sátiras, bromas y temas divertidos. Un grupo típico incluye una guitarra (o violão),
un cavaquinho, un instrumento solista y alguna percusión. Un grupo más grande
puede incluir otra guitarra, bajo, más de un instrumento solista (violín,
clarinete, trompeta, etc.), y varios instrumentos de percusión.
Mayra Andrade
A partir de
los años 50, algunas innovaciones comenzaron a aparecer en la Coladeira. Fue en
ese período que los instrumentos eléctricos comenzaron a ser utilizados. Los
instrumentos de percusión fueron reemplazados por la batería y se incorporaron
la guitarra y bajo eléctricos. En esa época, la Coladeira comenzó a ser
conocida internacionalmente, ya sea por la presentación de músicos o por la
producción de grabaciones. Siguió recibiendo influencias del extranjero, sobre
todo, de la música brasileña y anglosajona. En los años 70, con el surgimiento
de movimientos anticolonialistas y por las relaciones con países socialistas,
otros géneros tuvieron influencia sobre la Coladeira, sobre todo de América
Latina (Rumba, Salsa, Cumbia), y de África, principalmente de Angola y
Guinea-Bissau. A partir de los años 80 se notó una fuerte influencia del Zouk
de las Antillas francesas en la música de Cabo Verde. Aunque algunos puristas
no ven con buenos ojos la influencia del Zouk, esto indudablemente produjo un
gran éxito comercial. En los años 50 existían dos variantes de Coladeira: el
“Estilo Ti Goy”, de ritmo lento; y el “Estilo Tony Marques”, de ritmo más
movido. Hoy en día existen diversos subgéneros: el Coladeira Lento, también
conocido como Toada o Contratempo, con analogías con la Bossa Nova, por lo que
a veces se lo llama Cola-Samba o Sambed Coladeira, y al subgénero fusionado con
el Zouk se lo conoce como Cola-Dance, Cola-Zouk o Cabo Love.
El Funaná es un género musical y una danza originarios de Cabo Verde. Al Funaná se lo asocia principalmente con el acordeón, más precisamente con el diatónico. Este hecho influenció una serie de aspectos musicales que caracterizan al género, como por ejemplo, que en su forma más tradicional se utilizan solamente escalas diatónicas y no escalas cromáticas. La estructura de las composiciones del Funaná es básicamente un sistema de estrofas alternadas con un estribillo. El acompañamiento se efectúa con la gaita que provee bajos y acordes. El ritmo se ejecuta con el Ferrinho. La línea melódica del Funaná varía a través de la composición con series ascendentes y descendentes de notas. Los cantantes ocasionalmente utilizan la técnica de esforzar las notas, sobre todo cuando intentan imitar al acordeón. Las letras hablan generalmente de las situaciones cotidianas, haciendo alusión a las amarguras y a las alegrías del día a día. Una característica de las letras tradicionales del Funaná, es que la poesía no está hecha de una forma directa sino que se trata de refranes de uso frecuente. Esto exige un buen conocimiento de la lengua y de la cultura popular, por lo que las composiciones más recientes de autores más jóvenes o de quienes tienen poco contacto con la cultura popular, no siempre utilizan las técnicas tradicionales de composición. Los instrumentos utilizados en el estilo más tradicional son el acordeón, la gaita y el ferrinho, muy similar a la tabla de lavar utilizada en el Cajun y otros estilos norteamericanos. Con la estilización y la electrificación aparecieron otros instrumentos como la batería que sustituyó al ferrinho, los sintetizadores que reemplazaron a las gaitas, así como también guitarras y bajos eléctricos. Como danza, el Funaná se baila en pareja, con los bailarines enlazados del brazo. La danza se efectúa imprimiendo flexiones de rodillas marcando los tiempos del compás. La fusión de las influencias africanas y portuguesas quedan claras en el baile, ya que los africanos utilizan la parte inferior del cuerpo para bailar, mientras que los portugueses usan más la parte superior. El Funaná apareció cuando en una tentativa de aculturación, los portugueses introdujeron el acordeón en la isla de Santiago a principios del Siglo XX, de modo que los habitantes aprendieran géneros musicales portugueses. Sin embargo, el resultado fue totalmente diferente ya que se creó un nuevo género. El nombre Funaná es reciente y data probablemente de los años 60. Para algunos deriva de la palabra portuguesa Fungangá. Para otros el nombre surge de unir los nombres de dos músicos eximios, uno de gaita y otro de ferrinho, llamados Funa y Naná.
Ferro Gaita
Las formas anteriores de designar al Funaná eran Fuc-Fuc o Badju de Gaita. Inicialmente fue un género exclusivo de Santiago y durante mucho tiempo fue relegado al contexto agrícola o a las clases sociales menos favorecidas. Incluso llegó a ser prohibida su interpretación en la capital. Pero durante la década del 70, sobre todo después de la independencia, hubo tentativas de hacer resurgir algunos estilos musicales, entre ellos el Funaná. La idea del gobierno socialista de la post independencia no fue acertada porque el Funaná no pudo explotar por sí mismo. Fue necesario esperar hasta la década del 80, con la aparición de Carlos Alberto Martins, conocido como Catchás, para que resurja el Funaná. Catchas utilizó su conocimiento de Jazz y música clásica para inventar un nuevo estilo de tocar el Funaná, apoyándose en instrumentos eléctricos y electrónicos, lo que influenció a casi todos los artistas posteriores a él. Gracias al aporte de Catchas el Funaná fue llevado a todas las islas de Cabo Verde y dejó de ser un género exclusivo de Santiago. Si los años 80 fueron los del asentamiento del Funaná en Cabo Verde, los años 90 han sido los de la internacionalización. A finales de los 90 hubo una vuelta a las raíces, con grupos que preferían usar los instrumentos tradicionales, a los que ocasionalmente se les agregaba guitarras, bajos o baterías. El Funaná tiene diversas variantes, entre ellas el Kaminhu di Ferru que es la más conocida, el Funaná Maxixi y el Funaná Samba, que no tiene relación con la música brasileña actual sino que es una adaptación del Lundum. Mientras que en los ambientes urbanos el Badju di Viulinu goza de prestigio, en el interior se desarrolló en contraposición, una variante más lenta, el Badju di Gaita.