Rumba Criolla (Colombia)



El término Rumba proviene de una expresión que significa “convidar” y “compartir”. Su origen proviene de la cultura flamenca, en donde inicialmente se practicaba el baile individual y poco a poco los bailarines comenzaron a invitar a los demás para que se unieran al baile dando lugar a la “Rumba Flamenca”. Esta llegó a América en el proceso de colonización de los españoles, adentrándose inicialmente en las Antillas, en donde en medio de la combinación de culturas mestizas con la inclusión de algunos elementos afro, se cambió el término “convidar” por “jolgorio”. De esta manera se originó la Rumba Cubana, que a principios del Siglo XX cobró gran fuerza, haciéndose famosa con el florecimiento de un grupo de bailarinas que adquirieron gran fama en su época. Esta Rumba Cubana tuvo algunas modificaciones a lo largo de los años respecto de la Rumba Flamenca, a tal punto que perdió totalmente su similitud en la instrumentación, conservando solamente su métrica. Al mismo tiempo que esto sucedía en Cuba, en Colombia existía también una modificación de la Rumba Flamenca, a la que se denominó “Rumba Vieja”, la que se conoce desde comienzos del Siglo XVIII, y tenía un ritmo similar a un Bambuco acelerado. Al principio del Siglo XX, con la generalización de la radio y el cine en Colombia, más exactamente a través de la fuerte influencia que tuvo el cine mexicano en esa época, se dio a conocer la Rumba Cubana, situándose inicialmente en las clases altas y sonando en fiestas y salones elitistas. Posteriormente se fue popularizando a través de la radio.
En las primeras décadas del Siglo XX, fueron los años dorados de la Feria de Cali, evento que programaba la participación de agrupaciones de Rumba Cubana. Poco a poco estos ritmos pegadizos fueron asimilados por compositores colombianos que comenzaron a crear sus propias letras y piezas musicales, dando lugar a la Rumba Criolla en diferentes partes del país. Hacia la década de 1920, en el municipio de Fresno, así como también en Bogotá y otras regiones de Cundimarca, comenzó como una música urbana, apareciendo varios subestilos como: Rumba Antioqueña, influenciada directamente por la Rumba Cubana; Rumba Cundí boyacense, con un alto impacto en el sector rural, siendo el segundo ritmo de más fuerza después del Torbellino, y con dos tendencias como son la Rumba Campesina y Rumba Guasca; la Rumba Criolla Tolimense, con influencias del Bambuco, fue iniciada por Milcíades Garavito hacia la década de 1920. Comenzó siendo una música urbana, de salón elitista, y poco o a poco pasó a salones populares, extendiéndose finalmente a la zona rural, en donde a través de la autenticidad del campesino, adquirió características propias en su vestuario y coreografía. Los amigos de Garavito llamaron al nuevo ritmo como Rumba Criolla. Existen dos tendencias de indumentaria para el baile de la Rumba Criolla. Mientras que la zona urbana se caracteriza por la influencia del color negro, en la zona rural los trajes se caracterizan por un tono vivo. Este baile ha estado presente en las celebraciones familiares de tipo popular, como matrimonios, cumpleaños, etc., siendo signo de algo muy festivo en el momento de su ejecución.






































0 comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...