Mostrando entradas con la etiqueta Argelia. Mostrar todas las entradas

Música Cabileña (Argelia)

 


La música de la región de Cabilia, en el norte de Argelia, es la columna vertebral de la identidad amazigh (bereber). No es solo entretenimiento; es un registro histórico de un pueblo que usó la montaña como refugio para proteger su lengua y sus ritmos de las invasiones externas.

Read more

Desert Blues (Mali, Níger, Libia, Argelia)

 

 

Sabido es que el Blues se originó debido al lamento de los negros explotados y traídos como esclavos desde el África hasta las Américas. Durante siglos los afrodescendientes afincados en el nuevo mundo vivieron, generación tras generación, vidas enteras de amargura y condiciones infrahumanas.

Read more

Gnawa (Marruecos-Argelia)


Gnawa o Gnaoua es el nombre que reciben en Marruecos y otros lugares del Magreb (países musulmanes del norte de África), los miembros de una serie de cofradías místicas musulmanas caracterizadas por su origen y por el uso de cantos, danzas y rituales sincréticos como medios para llegar al trance. La palabra Gnawa es plural y su singular es Gnawi. El término se refiere también al estilo musical de reminiscencias sub-saharianas practicado por estas cofradías o por músicos que se inspiran en ellas. Es uno de los géneros principales del folklore de Marruecos. Habitualmente se piensa que la palabra Gnawi procede de la palabra Guinea, por ser ésta región de África el lugar de procedencia de los primeros Gnawa. En realidad ambos términos proceden de Ignaw, que en la lengua hablada en la región del Sus, en el sur de Marruecos, significa “mudo”. Los bereberes del Sus se referían de éste modo a los esclavos negros a causa de que hablaban idiomas incomprensibles para ellos. El término pasó a la lengua árabe coloquial del Magreb como modo de designar a los negros en general, y también se utilizó para referirse a la región de la que procedían los esclavos que llegaban a Marruecos. Los Gnawa son descendientes de los esclavos negros que los gobernantes árabes y bereberes de los actuales Marruecos y Argelia, especialmente el primero, capturaron en diferentes regiones del África occidental, destinándolos a ser parte de sus ejércitos y para la construcción de ciudades y fortalezas. Una leyenda atribuye al sultán Ahmed Ad-Dahbi, la captura y traslado a Marruecos de los primeros Gnawa tras la conquista del imperio Shangai en 1591, pero lo cierto es que el tráfico de esclavos existía desde hacía siglos. Los Gnawa tienen antepasados de procedencia diversa como lo demuestra su vocabulario que conservan en sus canciones. Con el tiempo los esclavos se convirtieron al Islam pero mantuvieron algunas de sus creencias y rituales, en particular los ritos de trance y posesión, algo similar a los cultos afroamericanos como el candomblé, la santería o el vudú.
Los Gnawa son arabo hablantes, en países en los que coexiste el árabe con varias lenguas bereberes. Según los propios Gnawa, hasta hace unas décadas todavía existía entre ellos quienes eran capaces de hablar la lengua de sus antepasados esclavos. Sus canciones contienen gran número de vocablos y expresiones no árabes, que han sido identificadas por los estudiosos como pertenecientes a diferentes lenguas africanas y hacen referencia a las etnias o lugares de origen de esos primeros esclavos. La palabra Bambara, que a veces se usa para designar la lengua de sus antepasados, da nombre también a un tipo de canto en particular. Los Gnawa practican el trance hipnótico por medio de su música y unos bailes que evocan a los santos protectores, a los que se les atribuye poder para expulsar a los demonios y curar determinadas enfermedades. En Marruecos se piensa que los Gnawa son especialistas en sanar las picaduras de escorpión y los desórdenes mentales gracias a esa intercesión. En Marruecos el ritual de posesión es conocido como Lila, mientras que en Argelia, como Diwan. Los instrumentos musicales que utilizan son el Gembri o Sintir, un instrumento de tres cuerdas y sonido de bajo; el Tbel o tambor, que se toca con la ayuda de un palo corvo, y las Qraqeb, unas características castañuelas de metal. La música es muy rítmica y se caracteriza por un canto dialogado en el que una voz principal realiza invocaciones y es respondida por el coro, sobre una melodía sencilla acompañada por palmas. Los bailes son también muy rítmicos. Los participantes suelen mover la cabeza describiendo círculos, movimiento que se contagia al resto del cuerpo, dando entonces vueltas sobre sí mismos al tiempo que se ponen en cuclillas y siguen girando. De éste modo consiguen entrar en trance. La música Gnawa se ha internacionalizado gracias a músicos occidentales como Bill Laswell, Adam Rudolph o Randy Weston, que la han incluido en sus composiciones. Como producto de ese interés exterior, la producción musical Gnawa se ha incrementado en la última década del Siglo XX, son fusiones destinadas a un público más amplio y lejos de lo místico-religioso, con Hassan Hakmoun como el más destacado músico Gnawa en Marruecos, o el grupo Gnawa Difussion en Francia.






Read more

Chaâbi (Argelia)



La música popular argelina cuenta con una extraordinaria variedad de estilos: el Asri o Música Moderna; el Charqi, canción de variedades de Origen Oriental; el Noubats o Andaluz; la música Beduina; el Tindé de Agra; el Raï de Orán; y el Chaabi o música ciudadana. Algunos califican esta música popular de primitiva, buena para el museo.
Read more

Raï (Argelia)




La música Raï es para Argelia lo que el Reggae es para Jamaica: su banda sonora, orgullo y embajador cultural. El universo tonal rítmico del Raï se originó alrededor de 1900, en el oeste de Argelia con su centro en la ciudad portuaria de Oran y otras ciudades como Relizane o Side Bel Abbés. Sus orígenes yacen en las antiguas tradiciones religiosas musulmanas y la música folclórica beduina. La palabra ra e y significan algo así como "punto de vista"; "opinión" o "consejo" y procede de la época en que el cheikh ("señor", "maestro"), poeta de la tradición melhun del siglo XVI, impartía sabiduría y consejo en forma de poesías cantadas en dialecto local. Un elemento importante para su gran popularidad ha sido que es un estilo muy bailable, con letras sencillas pero características. Durante la década de 1920, los maestros y maestras del Raï tradicional oranés, tales como Cheikh Khalid, Cheikh Hamada o Cheikha Remitti, representaban la cultura beduina tradicional. Su repertorio era doble. La tendencia oficial celebraba la religión, el amor y los valores morales durante las fiestas de los santos de las tribus, las bodas o las circuncisiones. La tendencia profana, apartada de la comente ortodoxa de la ley islámica, estaba prohibida y se cantaba sobre todo en las tabernas. Bailarinas y músicos ambulantes hablaban del alcohol y los placeres de la carne, con letras que surgían crudas, orgullosas de sus transgresiones. Estas dos formas constituyeron los orígenes del Raï moderno que se desarrolló en los años 70 con el desmoronamiento de la sociedad argelina tradicional. Durante la década del 30 se cantaba el Wahrani, una adaptación del melhun con acompañamiento de üd, acordeón, banjo o piano. Esta música se entremezclaba con distintas influencias musicales árabes, así como con otras españolas, francesas y latinoamericanas. De esta forma hacia la década del 50, con Cheikha Remitti, esta música, que en sus orígenes sólo contaba con unos pocos cantantes, terminó por ser aceptada en todo el territorio argelino. "Peor para mí, también para ti" es el leitmotiv de la canción Raï, que surge improvisada en cada texto como una escritura colectiva, que traduce el grito de amor y de revuelta existencial de una juventud argelina perdida, ociosa, desintegrada en un espacio urbano en pleno estallido. Es en esta juventud dispersa, buscando aferrarse a la vida a manos llenas, sin preocupaciones que la búsqueda de la identidad, que el Raï puso su fuerza y su brillo. Los instrumentos tradicionales del Raï son; la flauta, la darabukka y el bendir, se adaptaron la guitarra eléctrica y el pedal wha wha, como en el caso de Mohamed Maghnni, o la trompeta y el saxofón, como en el caso de Bellemou Mesaaoud. El encuentro en 1974 del trompetista Messaoud y del jazzero Safi Boutella marcó el nacimiento del Pop-Raï. Hacia finales de la década del 70 con la aparición de los sintetizadores y las cajas de ritmo, el Raï se impregnó de estilos: Rock, Pop, Funk, Reggae, Disco, sobre todo de la mano de Mohamed Maghnni, aunque también de Rachid y Fethi Baba Ahmed, impulsores de la difusión Raï. El Raï tradicional habla del alcohol, del amor, pero nadie entre los ancianos tiene en cuenta los sentimientos, las inquietudes, los problemas que resurgen en las canciones. Fue así que se dio el rejuvenecimiento de las melodías polvorientas. Pero a principios de la década del 80 el Raï se vio realmente catapultado a la categoría de música nacional gracias a la llegada de nuevos cantantes, los Chebs (palabra que significa "hombre joven"): Cheb Hasni, Cheba Favila, Cheb Khaled, Cheb Mami, Cheb Sahraoul, Cheba Zahouania, Cheb Kader, Abder Alí Slimani y Bouchenek Brothers. Esta nueva música mezcla instrumentos tradicionales con sintetizadores, caja de ritmos electrónica y bajos para adaptar las viejas melodías a los tiempos actuales.
El Raï es la explosión de los sentimientos por la canción mas bien que por las armas, como en el Rap, es la necesidad de expulsar un malestar, pero en lugar de hacer surgir la violencia y el odio, la juventud canta. La necesidad de expresarse es muy fuerte. Nuestras sociedades reprimen los sentimientos e imponen una línea de vida. El combate por la libertad se hace cantando. Eso es el Raï: hacer retroceder la opresión y las prohibiciones en las canciones. Esta música ha sido muy combatida en su Argelia natal, de hecho su transmisión en radio estuvo prohibida hasta 1985 y a pesar de los gobiernos por acallarlo, se ha esparcido por todo el mundo. El primer festival de Raï se celebró en Oran en 1985. El gobierno confrontado con la pasión de la juventud argelina, acabó reconociendo finalmente al Raï como música nacional, reconocimiento tachado de intolerable por ciertos grupos extremistas que llegaron hasta el asesinato de algunos artistas como Cheb Hasni y Lounes Matoub. En 1986 se llevó a cabo en Bobigny un Festival Raï ya mítico. En la década del 90 ganó popularidad fuera de Argelia, el tema Didí de Khaled. Fue muy aclamado tanto por la crítica como por el público. La música despierta en los europeos las ganas de viajar y provocan en los emigrantes del Maghreb (África del Norte), una nostalgia alegre. El 15 de mayo del año 2006 falleció en París la cantante argelina Cheikha Rimitti, a los 83 años, víctima de un infarto. Considerada como "la madre del Raï", logró su popularidad en los años 50 por el carácter transgresor de sus canciones. Se convirtió en todo un referente en 1986 cuando el Ministro de cultura francés Jack Lang la invitó a participar en un festival de música. Natural de Oran, Rimitti logró fama mundial gracias a su disco Sidi Manssur grabado en el 93 con el ex líder del grupo King Crimson, Robert Fripp, el bajista de los Red Hot Chilli Peppers, el guitarrista de los Dead Kennedys y Frank Zappa. El hecho de que el Raï tenga letras en una lengua desconocida para nosotros y que su mensaje, esa "opinión" a la que hace referencia el término, no sea transmitido exitosamente, no nos impide gozar, vibrar, sentir y bailar con ésta música. Cosa que de cierto modo, nos lleva a entenderla finalmente.










Read more
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...