Literatura y Música - Día Mundial de la Poesía

 

 

“La poesía es un arma cargada de futuro” escribió el poeta español Gabriel Celaya, y como tal ha sido practicada a lo largo de la historia en todas las culturas, hablando de nuestra humanidad común y de nuestros valores compartidos, como un poderoso catalizador del diálogo y la paz.

La poesía es una de las expresiones artísticas más antiguas de la humanidad. A través de los versos, los poetas trasmitieron emociones, pensamientos y relatos que marcaron la historia cultural de los pueblos. Desde las epopeyas más antiguas hasta las composiciones contemporáneas, la poesía fue un puente entre generaciones, un refugio en tiempos de crisis y una celebración de la belleza del lenguaje.

Argentina, con su vasta tradición literaria, fue cuna de grandes poetas que dejaron huella en la literatura universal. Entre ellos, destacan Jorge Luis Borges, quien fusionó la poesía con la filosofía y la metafísica; Alfonsina Storni, precursora del feminismo en la literatura; Juan Gelman, reconocido por su compromiso social y político; Olga Orozco, con su estilo surrealista y evocador; y Leopoldo Lugones, fundamental en la evolución de la poesía modernista en el país.

El Día Mundial de la Poesía se celebra cada 21 de marzo desde 1999, cuando la UNESCO lo proclamó con el objetivo de promover la poesía como una forma de expresión cultural, fomentar la diversidad lingüística y apoyar a los movimientos poéticos en todo el mundo. La elección de esta fecha coincide con el equinoccio de primavera en el hemisferio norte, un símbolo de renovación, crecimiento y creatividad.

Según la UNESCO, esta conmemoración busca reivindicar la poesía como una herramienta valiosa para la transmisión de valores, la preservación de las lenguas en peligro de extinción y el fortalecimiento de la identidad cultural de los pueblos. Además, se pretende aumentar la visibilidad de la poesía en los medios de comunicación y promover su integración con otras disciplinas artísticas como la música, el teatro y la danza.

En distintas partes del mundo, el 21 de marzo se celebra con recitales, festivales y actividades que acercan la poesía a nuevos públicos. En Argentina, el Festival Internacional “Poesía Ya!”, organizado por el Ministerio de Cultura, es un ejemplo de cómo esta fecha se convierte en una oportunidad para compartir y vivir la poesía de manera colectiva.

La poesía tiene sus raíces en las primeras formas de comunicación de la humanidad. En las primeras civilizaciones, la palabra hablada era clave para contar historias, preservar mitos y transmitir conocimientos espirituales. La poesía no solo servía para expresar sentimientos, sino que también cumplía una función educativa y de memoria, ayudando a las sociedades a recordar hechos históricos y tradiciones. A través de la poesía, los pueblos preservaban su identidad cultural y su visión del mundo.

Uno de los ejemplos más antiguos de poesía escrita es el “Poema de Gilgamesh”, que data de más de 4.000 años y proviene de la antigua Sumeria. Este poema épico narra las aventuras del rey Gilgamesh y su búsqueda de la inmortalidad. Además, aborda temas universales como la muerte y el duelo, y su forma original probablemente fue oral, recitada y cantada. La obra fue preservada en tablillas de arcilla, lo que permitió que llegara hasta nosotros como uno de los textos más antiguos de la humanidad.

Otro poema antiguo relevante es el “Enuma Elish”, escrito en Babilonia, que describe la creación del mundo a través de mitos y simbolismos religiosos. Al igual que el “Poema de Gilgamesh”, el “Enuma Elish” utilizaba la poesía para explicar los orígenes del universo y la humanidad, reflejando las creencias religiosas de la época. Ambos textos no solo fueron relatos épicos, sino también vehículos de aprendizaje y transmisión cultural.

Sin embargo, y debido a que la mayoría de la población era iletrada, la poesía fue concebida para ser cantada. En la Grecia del siglo VII a. C., por ejemplo, los poetas se acompañaban con la lira, lo que dio comienzo a la llamada "poesía lírica". Y mucho más tarde, gracias a la extensión de la escritura, llegaron hasta hoy las historias que habían comenzado como literatura de tradición oral.

En la Antigua Grecia, la poesía se transformó con Homero, cuyas obras “La Ilíada” y “La Odisea” se convirtieron en pilares de la literatura épica. Estas epopeyas narran las grandes gestas heroicas y mitológicas, y fueron destinadas a ser recitadas oralmente, lo que subraya la importancia de la poesía como acto performativo. En paralelo, la poesía lírica floreció con figuras como Safo y Píndaro, quienes crearon versos más personales, centrados en las emociones y la belleza, acompañados de música, principalmente con la lira.

Durante el período romano, la poesía continuó con la tradición griega, pero incorporando nuevos géneros como la elegía y la sátira. Poetas como Horacio y Ovidio experimentaron con estas formas, creando obras que influirían profundamente en la literatura occidental. La poesía romana, aunque inspirada en la griega, también reflejaba las preocupaciones sociales y políticas de su tiempo.

En la Edad Media, la poesía se vinculó a la religión y la vida cortesana. Los trovadores medievales cantaban en las cortes, creando versos sobre el amor cortés. Este tipo de poesía, que se transmitía oralmente, se convirtió en una de las formas más importantes de expresión en Europa. El amor idealizado y las normas de comportamiento social eran temas recurrentes en los poemas de los trovadores.

Con el Renacimiento, la poesía experimentó un renacer al redescubrirse los clásicos griegos y romanos. Poetas como Petrarca y Dante Alighieri llevaron la poesía a nuevas alturas, fusionando elementos filosóficos y religiosos con una visión humanista del mundo. La poesía ya no solo hablaba de amores y mitos, sino que también abordaba cuestiones existenciales y religiosas, como lo muestra la monumental obra de Dante, “La Divina Comedia”, que integra la poesía épica y lírica con una visión cristiana del más allá.

A lo largo de los siglos posteriores, los movimientos Romántico y Moderno transformaron aún más la poesía, liberándola de las formas tradicionales. Los poetas románticos, como Gustavo Adolfo Bécquer y William Wordsworth, exploraron la naturaleza y los sentimientos humanos. En el siglo XX, las vanguardias como el Surrealismo y el Dadaísmo rompieron con las estructuras poéticas anteriores, llevando la poesía a territorios nuevos y experimentales, con un enfoque más en lo irracional y lo subjetivo.

En la actualidad, la poesía ofrece varias alternativas al formato tradicional, que vinculan el género con otras artes, como la plástica, la pintura, el teatro y el cine.

La poesía visual, por caso, trabaja la palabra en combinación con imágenes y busca connotar desde la combinación de elementos y su disposición en el espacio. El género se fusiona con el diseño gráfico y la pintura. Los poemas visuales de Edu Barbero son buen ejemplo.

Por su parte, la poesía oral vincula al género con lo performativo o teatral. Esta corriente, representada por Accidents Polipoètics, Taylor Mali y, en la Argentina, por el dúo Poesía Estéreo, entre otros, recupera la experiencia única del poema recitado en vivo. Los poetas orales organizan competencias, llamadas slam, en las que recitan en rondas y el público decide el ganador.

 

 

Fuentes:

 

• Infobae.com

• Defensoria.org.ar

• Educ.ar

 


 




































 























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