El sudoeste de Madagascar es una
tierra de pesca, ganadería y minería. Por lo tanto, no es una región homogénea
en lo que respecta a estilos de vida, pero tampoco étnicamente. No obstante,
existe un punto de encuentro para todos, un género musical vertiginoso y alegre
llamado Tsapiky.
El Hiragasy es una tradición musical de Madagascar,
particularmente del grupo étnico de las regiones montañosas de los alrededores
de la capital. El Hiragasy es un espectáculo de música, danzas y oratorias
kabary realizados por una compañía o como competencia entre dos compañías. El
vocablo Hiragasy proviene de Hira, que significa canción, y Gasy,
cuyo significado es malgache. La tradición en su forma contemporánea comenzó a
finales del Siglo XVIII, cuando el príncipe Andrianampoinimerina utilizó a los
músicos para convocar a las muchedumbres a sus discursos políticos.
El Salegy es la música de baile Pop más conocida y más extensamente exportada de Madagascar. Su origen debe remontarse por lo menos al siglo XV, a principios de la llegada de la población europea. El ritmo surgió primero en el sudeste de la isla con los primeros ocupantes para luego desplazarse con ellos hacia el sudoeste y más tarde al norte a ciudades costeras como Majunga y Diego Soares. En cada región tiene un nombre particular: Tuska al sur, Bassesa al centro y Salegy en el norte, pero fundamentalmente se trata de lo mismo, con variantes imperceptibles para los oídos de los extranjeros. El Salegy se convirtió en el símbolo musical Malgache. Se caracteriza por una guitarra con sonido ambulante, teclados, acordeón y una poderosa armonía vocal. El estilo se originó en canciones tradicionales malgaches. En Madagascar la música está siempre presente, en cualquier momento y en toda circunstancia: durante las fiestas familiares o colectivas, los matrimonios, los bautismos y las comuniones, los bailes populares, las ceremonias religiosas, las veladas mortuorias, las misas, el Joro (ceremonia de invocación de los antepasados), el Tromba (ceremonia de posesión), el Savatra (circuncisión), etc. La palabra Salegy data de los años 60. Sería de origen indonesio y designa a una música nueva y eléctrica. Un hecho que se destaca de la música malgache es su gran unidad debido al mismo territorio, la misma lengua, la religión y la cultura común, con el trasfondo malayo-polinesio y africano que concierne a todos los rincones de la isla. Las aportaciones diversas, primero de los árabes y luego los europeos, fueron absorbidas por la cultura malgache.
Jaojoby
Las primeras grabaciones Salegy se hicieron en las décadas del 50 y el 60. Existe también un género más tranquilo conocido como Malesa. Desde los años 70 el sello Crazy Disco produjo gran cantidad de singles de artistas como Jean Feddy, Abdallah, Tianjama y uno de los máximos exponentes del estilo como lo es Jaojoboy. Como la economía y la industria de la grabación disminuyeron en los años 80, hay pocos registros Salegy de ese período, hasta que en los 90 las cosas mejoraron con la aparición de músicos jóvenes como Lego, Gerard Tsapaloko, Mily Clemente y Docteur JB. Existen varias centenas de instrumentos musicales en Madagascar. De acuerdo a las cuatro áreas de origen se pueden clasificar como índicos, africanos, árabes o europeos y también pueden clasificarse de acuerdo a las categorías musicales en cordófonos, membranófonos, idiófonos y aerófonos. Como instrumentos de origen índicos aparecen la Valiha (especie de cítara fabricada con caña de bambú), Rondro, Kilangay, Atranatrana, etc. Los de origen africano son el Lokaga voatavo, Kaiamba, Tamboyo, etc. Los provenientes de Arabia son el Anjomara, la Sodina (flauta malgache tradicional), Kobosy (laúd), Kabiry (oboe), etc. Mientras los originarios de Europa son el Korodoño (acordeón), el Faray (sonajero de tubo cilíndrico que contienen granos de arroz que suenan al agitarse), Langroma (tambor militar), Gorodao (acordeón diatónico) e instrumentos modernos como batería, guitarras eléctricas, teclados, bajos, instrumentos de viento, etc. También se utilizan instrumentos de origen incierto como la Farara (aerófono hecho con tallos de arroz), Kiloloka (pito de bambú de pico cerrado), Jejobory y Marovany (cítaras). En cuanto al canto trata de imitar a los pastores de bueyes que corren delante de los rebaños; las guitarras copian la forma de tocar de los músicos de Valiha, los teclados suenan como el acordeón tradicional y el bajo es calcado del sonido de cinco gruesos tambores. En cuanto a la batería, reproduce el ambiente de una muchedumbre malgache en un día de fiesta, con palmoteos, maracas y pies que golpean en el suelo. Una de las principales técnicas de canto es el Ampijijy, que se aproxima bastante al Rap. El renovador del Salegy y quien adoptó los instrumentos occidentales modernos para la música fue Eusèbe Jaojoby, quien grabó sus primeras canciones en la década del 70, dando lugar a una renovación en la tradicional música malgache. Los nuevos cultores del Salegy han comenzado a grabar sus discos en Francia recientemente, dejando atrás la época en que sólo se conseguían grabaciones en vivo hechas en cassettes crujientes. A pesar de la carencia de apoyo de la industria musical local, el Salegy no muestra signos de extinción.