La danza Ekpe no es una simple
performance artística, sino el aspecto visible y vibrante de una de las
instituciones más antiguas y poderosas de África Occidental: la Sociedad
SecretaEkpe (Ngbe). Originaria de los Ejagham en la región fronteriza
entre Nigeria y Camerún, y adoptada y adaptada por los Efik, Ibibio, y otras
comunidades del Delta del Níger, Ekpe ha ejercido una influencia
inmensa sobre la vida social, política, económica y espiritual de estos pueblos
durante siglos. La danza es el medio a través del cual el poder místico de Ekpe
se manifiesta, se comunica y se reafirma ante la comunidad.
El Mbolé se desarrolló hace aproximadamente un cuarto de siglo en
los barrios pobres de Yaundé, la capital de Camerún. Comenzó como una especie
de vaivén en las vigilias fúnebres entre un cantor, que ideaba la letra y la
cantaba, y los “respondedores”, que cantaban la letra y marcaban el ritmo con
cacerolas, baldes u otros utensilios.
El Bikutsi es un género musical de Camerún que se desarrolló en base a los estilos tradicionales del pueblo Beti. Es principalmente una música de baile que se hizo popular a mediados del Siglo XX. El pueblo Beti ha habitado históricamente la región forestal que rodea a Yaundé, la capital de Camerún, y parte de Guinea Ecuatorial. Más recientemente la tendencia es una migración hacia la capital en búsqueda de trabajo y oportunidad de educación. La palabra Bikutsi significa literalmente “golpear la tierra repetidamente”. Bi es un término que se utiliza para pluralizar la palabra que le sigue; Kut significa golpear de modo continuo una superficie sólida; y Si significa “tierra”. Es tocado en toda clase de eventos como fiestas, funerales y bodas. Las ceremonias tradicionales Beti están divididas en dos fases: la fase de Ekang, donde se habla de las cuestiones imaginarias, mitológicas o espirituales; y la fase de Bikutsi, donde se tratan todas las cuestiones del mundo real. Durante esas celebraciones, los cuentistas utilizan instrumentos de cuerda llamados Mvet, que es un arpa de doble cara y con una caja de resonancia hecha con una calabaza. Los cuentistas son vistos como un instrumento de Dios para educar a la gente. Durante el Ekang se utilizan aplausos, bailes y recitaciones. En varios momentos del repertorio sagrado del Ekang hay intervalos para interpretaciones en el balafon (especie de xilófono). Estos intervalos marcan el cambio a la fase de Bikutsi, que es mucho menos estructurada que el Ekang.
Coco Argentee
En el Bikutsi cantan y bailan junto al balafon. Las letras se centran en las relaciones, la sexualidad y la vida de las personas famosas. Otros temas frecuentes son los problemas de la vida cotidiana, la sátira social y aspectos del amor. El Bikutsi popular apareció primero en la década del 40 con la grabación de Anne-Marie Nzie. Aproximadamente veinte años más tarde el estilo fue electrificado con la adición de teclados y guitarras eléctricas. El ejecutante más popular de esa época fue Messi Me Nkonda Martin, líder de los Camaroes. En un intento por traducir el sonido y el espíritu tradicional del Bikutsi, Messi incorporó el sonido del balafon en la guitarra eléctrica, uniendo las cuerdas de la guitarra eléctrica con cuerdas de algodón. De esa manera la guitarra sonaba similar al balafon. Las funciones del balafon y el mvet fueron sustituidas por las guitarras eléctricas, mientras que las palmas y la instrumentación sanza se cambiaron por el sintetizador y el ritmo tradicional fue marcado por la batería y otros instrumentos de percusión. El reconocimiento internacional del Bikutsi llegó en 1987 con la formación de Les Têtes Brûlées. El guitarrista de la banda descubrió que humedeciendo las cuerdas de la guitarra con una goma espuma, el sonido se asemejaba aún más al del balafon. El Bikutsi actual es realizado por artistas como Lady Ponce, K-Tino, Racine Sagath y Natasha Bizo. Ha sido criticado por el contenido sexual percibido en sus letras y por su forma de bailarlo. Las intérpretes femeninas lo utilizan como un medio de expresión en una sociedad tradicionalmente dominada por los hombres.
El Makossa es un tipo de música muy popular en las zonas urbanas de Camerún. Es similar al Soukous congoleño, pero con más preponderancia de los instrumentos de viento y los bajos. El nombre deriva de una danza del pueblo douala, el Kossa, y ésta a su vez es llamada así por un juego tradicional en que los niños aplauden con sus manos. El Makossa tiene influencias significativas del Jazz, el Ambass Bay, la música latina, el Highlife y la Rumba. En los años 50, antes que en Camerún surgiera un sonido propio, en la ciudad portuaria de Douala, los músicos tocaban Highlife, Rumba Congoleña y otros estilos nigerianos y cubanos. Pero en las calles los grupos tocaban una música tradicional llamada Ambass Bay, ofreciendo la percusión y la guitarra un sonido particular popularizado más adelante por músicos como Salle John. Cantantes como Lobe Rameau, realizaron y cantaron canciones tópicas. A comienzos de los 60, Eboa Lattin, basó sus grabaciones en guitarras y armónicas, siendo el primero en reunir todos los elementos característicos del Makossa. Se convirtió así en el principal referente del nuevo sonido nacional camerunés. El guitarrista Misse Ngoh del grupo The Calvins, desarrolló un estilo particular de tocar, con lo que terminó de darle una marca registrada al Makossa. Las primeras grabaciones rudimentarias hechas en Douala prevalecieron hasta que el pionero Ekambi Brillant fue a París y registró su música en estudios modernos. Por los años 80 el guitarrista Toto Guillaume y el bajista Aladji Touré, instalaron su base en la capital francesa, produciendo y haciendo los arreglos de un grupo de músicos allí radicados. Entre ellos estaban cantantes como Dina Bell, Ben Decca, Manulo, Douleur y Pierre Debussy, que cantaban en francés alternando estribillos en la lengua douala y bamiléké. Musicalmente se destacaban las secciones de instrumentos de viento y los estribillos a cargo de voces femeninas, con Sissy Dipoko, Marilou y Francis Titty entre las más destacadas.
El Makossa se compone de cuatro elementos fundamentales: el Kossa; el Kumbé; el Kwamba y el Ndombi. El Kossa representa al deseo irresistible que se tiene de bailar. Esta sensación es tan intensa que uno se abandona al Kumbé, que es la parte que permite improvisar pasos de danza y que provoca un estado de euforia. El Kwamba, por su parte, es todo lo que se mueve en torno al Kumbé, es un sentimiento de plenitud y libertad que la guitarra rítmica debe interpretar constantemente. Esto es fundamental y característico del Makossa. Vale destacar que la frontera entre el Makossa y el Ndombolo congoleño es muy estrecha debido al origen histórico de los Doualas, que provenían del Congo. Ambos estilos utilizan la fuerza del Kumbé como su principal característica. En los 70 Manu Dibango presentó el Soul Makossa, con el que logró traspasar las fronteras de Camerún y que le dio gran reconocimiento internacional. En los 80 apareció el Makassi, un subgénero más ligero del Makossa, lo que lo volvió potencialmente más comercial. En 1984 el DJ Thomas, del sello discográfico SAM, presentó el compilado Conexión Típica Africana, cuyo sonido se basó en el ritmo rápido del Makassi. Este trabajo permitió que el Makossa se extendiera a otros países africanos y a Occidente. Lapiro Mbanga fusionó el Makossa con el Soukous congoleño, consiguiendo así una mejor comercialización y una mayor audiencia. Mientras tanto en la escena de París surgieron nuevos músicos como Charlotte Mbango, Prince Eyango y Grace Decca. A finales de los 80 los productores Toto Guillaume y Aladji Touré comenzaron a mezclar el Makossa con el Zouk de las Antillas francesas. El sonido resultante, a veces llamado Makozouk, tiene como máximos exponentes a Guy Lobé y Petit Pays. Más recientemente músicos de sesión cameruneses, basados sobre todo en París, han desempeñado papeles preponderantes en el proyecto Tchokola, del violinista de Jazz Jean-Luc Ponty, y en la banda de Paul Simon. El más destacado de estos músicos es el guitarrista Vincent Nguini. El Makossa tiene mucha facilidad para adaptarse a los ritmos del mundo, prueba irrefutable que se trata de una música que puede fusionarse con las de otras latitudes.