Danza El Tabal (Guatemala)
La danza de El Tabal en Sololá, departamento de Guatemala, es una tradición con más de cien años de existencia, y es una mezcla entre devoción, sincretismo y alegría.
Los sololatecos esperan con mucho entusiasmo esta celebración, que constituye una de sus manifestaciones culturales más importantes.
La deformación del concepto y adaptada a la propia cultura colonial, fue dándole un giro original hasta formar el baile que hoy constituye ya una expresión cultural bien definida.
El Tabal es una tradición muy propia y diferente a otras manifestaciones festivas religiosas de otros pueblos de Guatemala, se caracteriza por su ritmo y el acompasado saltar de los tabaleros que, por espacio de dos horas, suenan latas, tambores, campanillas, pitos, vuvuzelas, bailan y saltan para rendirle homenaje a la Inmaculada Concepción de María.
Esta danza tiene un recorrido de tres kilómetros y pasa por las calles y avenidas del municipio de Sololá. Se realiza cada 8 de diciembre en horarios de 16:00 a 18:00 horas.
Las personas se disfrazan de diablos, calaveras, brujas y monstruos salidos del averno en representación del demonio o pecado, el cual anda suelto provocando desorden y miedo en las calles.
Los Santizo llevaron consigo costumbres y tradiciones vinculadas a las fiestas religiosas en España, como El Ball de Diables o Baile de Diablos, típico de Cataluña, España. Ya como danza del Tabal, tomó sus propias características.
Esta tradicional danza se realiza desde entonces y gracias a esta entusiasta familia, que ha estado además relacionada con la cofradía que la promueve y organiza, de generación en generación.
Este día es considerado muy especial para los sololatecos, pues jóvenes y adultos recorren las diferentes cofradías que se encuentran por las calles y avenidas de la localidad, alegrando con sus bailes y lujosos trajes de guerreros o personajes de la televisión y el cine, llevando entretenimiento y diversión a toda la población.
En el baile se usa el canuto, producto pirotécnico de Sololá. Está hecho artesanalmente con forro de caña, papel crepé, pólvora, pita de caña y brea; cuando se lanza, no se va en línea recta sino va en varias direcciones, lo que simula al diablo tratando de huir. Durante todo el recorrido los bailadores van brincando al ritmo del tambor.
Los Canutos simbolizan el gran poder de Dios que vence con fuego al mal y mantiene Inmaculada a la Virgen María.
Esta tradición es patrimonio cultural del pueblo sololateco. Los organizadores han buscado consolidar al Tabal en la lista de Patrimonios Intangibles de la Nación.
Los trajes son ropa vieja y máscaras. Algunos usan varias prendas, una sobre otra, para no quemarse con los canutos, pues estos son muy peligrosos; otros se echan agua para protegerse.
Ya en años más recientes, luego de darse cambios generacionales y haber enfrentado épocas difíciles, desinterés y altibajos, pero nunca perdiendo la tradición, es que bajo la dirección y con el entusiasmo de nuevos miembros jóvenes y para darle un mayor realce a la fiesta, es que se decidió hacer una reingeniería que aprovechara lo mejor de esta tradición y la coloque en el imaginario de la población nuevamente, por lo que se inició con darle oficialmente el nombre de “Convite del 7 de Diciembre Concepción de María”.
El convite, además, se regresó a su realización original del 7 de diciembre, iniciando desde las siete de la mañana y concluyendo a las nueve de la noche.
El Convite ahora es una fiesta llena de algarabía, donde se celebra a María por su pureza inmaculada, que al ritmo de una buena bailada, amenizada por grandes agrupaciones musicales de marimba orquesta, se hacen presentes para poner su grano de arena y dar alegría al pueblo sololateco.
“Tan… Tabal… Tan… Tabal…” se escucha desde semanas antes de la realización del baile, ya que los pequeños sololatecos juegan también al Tabal y sus pláticas ruedan en torno al tema.
Todos los sololatecos en su juventud han salido en el Tabal o en el Convite, ya que para ellos participar en este baile es un orgullo.
El recorrido de El Tabal se hace antes de la procesión de la Virgen de Concepción.
Fuentes: