Denasuadas noches 10 (FM Identidad)
Partición
El Estado Libre de Irlanda se declaró una república en 1949. Está completamente separada y es independiente de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y su gobierno reside en la ciudad de Dublín.
En 1949. Irlanda del Norte, todavía tenía su propio Primer Ministro y su propio Parlamento en Stormont (Belfast), que era responsable por los asuntos internos de la provincia, pero aún seguía siendo parte del Reino Unido.
El conflicto
Desde el comienzo, el Parlamento de Stormont era dominado por protestantes. Los católicos de Irlanda del Norte, que ahora eran minoría, se encontraron con que no tenían las mismas oportunidades que los protestantes para conseguir trabajo y una casa. Se comenzó una campaña por los derechos civiles de los católicos, pero los gobernantes protestantes hicieron oídos sordos.
Ha habido muchas muertes desde 1969. En 1972, soldados británicos abrió fuego sobre manifestantes católicos en Londonberry y 13 personas fueron muertas. Ese día es más conocido como ”Domingo Sangriento”. Para colmo de males, otros tantos soldados británicos habían sido abatidos. Sendas comunidades, católicos y protestantes, tienen ejércitos secretos que son ilegales, luchando una guerra sangrienta. Del lado católico se encuentra el IRA (Irish Republican Army, Ejército de la República Irlandesa) y el INLA (Irish National Liberation Army, Ejército de Liberación Nacional Irlandés). Ambas organizaciones quieren lograr una Irlanda unida por medios violentos, pero son condenados por el gobierno de la República de Irlanda. Por el lado protestante está UDA (Ulster Defense Association, Asociación para la defensa de Ulster), y el UVF (Ulster Volunteer Force, Fuerza de Voluntarios de Ulster).
Sunday Bloody Sunday
No puedo creer las noticias de hoy
Oh, no puedo cerrar los ojos
Y hacer que desaparezca
¿Cuánto tiempo?
¿Cuánto tiempo debemos cantar esta canción?
¿Cuánto tiempo? ¿Cuánto?
Porque esta noche podemos ser uno solo
Esta noche...
Botellas rotas bajo los pies de niños,
Cuerpos esparcidos en un callejón sin salida
Pero no haré caso a la llamada a la batalla
Me pone mi espalda contra
Me pone mi espalda contra
Domingo, sangriento domingo
Domingo, sangriento domingo
Y la batalla acaba de empezar
Hay muchas pérdidas,
¿pero dime, quién ha ganado?
La trinchera está excavada en nuestros corazones
Y madres, hijos, hermanos, hermanas,
Separados
Domingo, sangriento domingo
Domingo, sangriento domingo
¿Cuánto tiempo?
¿Cuánto tiempo debemos cantar esta canción?
Sécate las lágrimas
Limpia tus ojos inyectados de sangre
Domingo, sangriento domingo
Domingo, sangriento domingo
Y es verdad que somos inmunes
Cuando la realidad es ficción y la televisión realidad
Y hoy millones lloran
Comemos y bebemos mientras mañana mueren
Domingo, sangriento domingo
La verdadera batalla acaba de empezar
Para reclamar la victoria que Jesús ganó
Sobre
Domingo, sangriento domingo
Título original: The Crying Game, Gran Bretaña (1992).
Dirección y guion: Neil Jordan.
Fotografía: Ian Wilson.
Música: Anne Dudley.
Intérpretes: Forest Whitaker, Miranda Richardson, Stephen Rea, Jaye Davidson, Adrian Dunbar, Jim Broadbent.
Después de dar un par de traspiés, el irlandés Jordan volvió finalmente a las fuentes. “Vendida” publicitariamente como un thriller, “El juego de las lágrimas” lo es en cierto modo, pero los rasgos del género son algo así como un camouflage. Detrás, aparecen las capas de la cebolla, que ocultan celosamente unas a otras, y que en film, más que a secretos, equivalen a subtextos que cada uno podrá leer a su antojo. Con una sensibilidad notable, Jordan, también autor del guion, construyó una fábula admirable sobre el amor, la lealtad, la identidad y el coraje, que sin duda es también un alegato contra cualquier tipo de intolerancia. Es muy común que en la promoción previa de algunos films, por lo general en thrillers de terror o suspenso, se advierta al público de no contar el final… En el momento de su estreno, esta película levantó gran polvareda. La trama es de una obra profundamente romántica, en un contexto belicoso, con clima de thriller y con una revelación dramática a mitad de su metraje, que dejará a más de uno con los ojos bien abiertos sin poder aprehender lo que se muestra imprevistamente. No es un mal trago, pero sí de difícil comprensión. Pero lo que es importante destacar, es la maestría con la que Jordan presenta la situación, sus personajes, sus contradicciones, su entorno y su desarrollo.
Otros films de Jordan: Ángel - En compañía de lobos - Mona Lisa - No somos ángeles - El hotel de los fantasmas.
Vanessa nació el 22 de diciembre de 1972 en Saint-Maur-des-Fossés. De pequeña tomó cursos de piano y danza clásica.
En 1980 hizo su primera aparición en la TV en el programa “L'École des fans”, interpretando el tema ” Émilie Jolie”, de Philippe Chatel.
En el 85 registró un simple en ocasión del concurso de Eurovisión para niños, pero este disco no se comercializó.
En 1987 grabó la canción que la convirtió en estrella: “Joe le taxi”, que se ubicó en primeros puestos de los rankings europeos. Después apareció “Manolo Manolete”. Su siguiente álbum, “M et J”. contaba con los sucesos “M et J”, ”Coupe coupe” y “Mosquito”.
En 1990 conoció a Serge Gainsbourg, quien compuso para ella el disco “Variations sur le même t'aime”, cuyas canciones más destacadas fueron “L'Amour en soi”, “Dis-lui toi que je t'aime” y “Tandem”. Este trabajo le permitió obtener el premio Victoire de la Musique a la mejor intérprete femenina.
En el 91 fue elegida por Chanel para representar al perfume “Coco”, cuya publicidad fue difundida en el mundo entero.
Al año siguiente grabó un disco en inglés, compuesto por Lenny Kravitz, titulado ”Vanessa Paradis”, que incluía el clásico ”Be my baby”.
Entre el 94 y el 98 se dedicó de lleno al cine, filmando “Élisa”, ”Un amour de sorcière”, “Une chance sur deux” y “La Fille sur le pont”.
El 27 de mayo del 99 tuvo una hija con el actor Johnny Depp.
En febrero del 2000 cantó a dúo con Iggy Pop y Johnny Depp a la guitarra durante un concierto en el Canal Plus.
Marilyn et John
Marilyn pinta su boca
Ella piensa en John
Sólo en John
Una sonrisa
Luego un suspiro
Y tararea una canción
Ni triste, ni alegre
Entre ros, tres entrevistas
Y el movimiento que hace espuma
En su baño es raro
Marilyn canta su nombre
Ella inventa canciones
Sobre el matrimonio de una estrella
Y de un león
Marilyn, Marilyn enamorada
Llama a John, John
Secretarios en ministerios
En el teléfono ella espera
Es un amor misterioso
Un secreto de Estado
Marilyn cambia su voz
Ella inventa nombres
Y el matrimonio de una estrella
Y de un león
Marilyn enamorada
Es la historia de una estrella
Y de un león
Ella inventa canciones
Sobre el matrimonio de una estrella
Y un león
Charly siempre se las ingenió para mantener viva esa llama rebelde que se supone es el Rock. Y mientras tanto, dio motivos para que sus allegados y seguidores se preocuparan seriamente por su salud física y mental. “Pero, ¿este tipo es o se hace?”, sería la duda recurrente que queda flotando entre miles. Al mismo tiempo, Charly parecería retrucar, “¿pero estos son o se hacen?”. Para muchos, su conducta es inaceptable. Para otros no tantos, no es más que un ejercicio de libertad.
A él le gusta encontrar la llaga y meterse en ella. Él nos tiene acostumbrados a esperar eso. Es un maestro malabarista de metáforas y símbolos, que en sus manos se reformulan en nuevos mensajes. Fue comparado con Gardel, llamado prócer, mito argentino y portavoz de nuestro inconsciente colectivo, su mundo aparenta ser un sinfín entre vida privada y pública. Para cualquiera eso sería agobiante, pero él parece adorar y detestar la situación a la vez.
Desde cierta izquierda, unos piensan que Charly sigue siendo un transgresor de prejuicios en un país de hipócritas. A la derecha, los conservadores le recriminan el hecho de ser un mal ejemplo para la juventud. Mientras tanto apareció una revista de historietas que lo reducía a un personaje que hace de la sordidez una estética. “Charly Bizarro” y la biografía “No digas nada”, de Sergio Marchi, se convirtió en un best seller, que resulta a veces descarnada pero acaba canonizándolo como genio incomprendido.
El mensaje que Charly quiere transmitir es que el verdadero horror no está en el gesto un músico, sino en vivir sin creencias ni idealismo. Pero recurre, como tradicionalmente lo hizo el Rock, al simbolismo y a la confrontación. Aunque con el tiempo, el Rock también se diluyó en formulas vacías y reiteradas.
García dice que es un tipo que vive sus canciones. Y tal vez por eso a veces esté tan bien y otras esté tan mal. Porque hay canciones tristes y de las otras.
Charly tocaba música clásica y, salvo las partituras que elegía, todo le resultaba un horror. Un día escuchó ” There's a place”. Para él fue como música clásica, pero mejor. Y escuchando el primer y el segundo de los Beatles aprendió inglés. Después vio “A hard day's night” diecisiete veces.
Tiene un hijo, fruto de su relación con la cantante María Rosa Yorio.
Charly García y Nito Mestre empezaron a soñar en las aulas del colegio secundario cuando caían los 60. Tomaron vuelo en 1972 al editar su primer álbum. Crecieron junto a una generación que descubrió en temas como “Canción para mi muerte”, “Aprendizaje”, “Rasguña las piedras” o ”Confesiones de invierno” espejo de sus ilusiones tempranas. Canciones que por primera vez reflejaban con un lenguaje directo lo que miles de chicos sentían como una sociedad represiva dominada por sus padres, maestros, policías, militares, mediocres y poderosos. Sui Generis toco la mayoría de las veces en pequeños teatros, clubes y colegios. Dejaron cuatro discos y una película que registró su histórico final, que debido a la censura, recién se pudo estrenar en 1976.
Las crónicas de la época reflejaban que a la despedida del grupo asistieron entre 30000 y 36000 personas. El rigor de las estadísticas señala que la disolución efectiva de Sui Generis se produjo el 22 de septiembre de 1975, tras un lamentable show en un galpón en Caleta Olivia, al que asistieron sólo 50 personas.
Sui Generis fue una cosa muy grande, ya que las canciones están en la cabeza de mucha gente. Sirvió de piso para ”La Máquina de Hacer Pájaros” y otros proyectos.
En el 2000 regresó Sui Generis con “Sinfonía para adolescentes” y se editó con bombos y platillos un concierto perdido de Serú Girán del 81.
Tiene a su favor el cheque en blanco de la nostalgia, consiguiendo que sus compilaciones y su disco “Unplugged” logren más resonancia popular que “La hija de la lágrima” (1994), “Estaba en llamas cuando me acosté” (1995) y “Say no more” (1996).
Pero, ¿qué fue de “Say no more”? A pesar de haber sido mal recibido por la mayoría de la crítica y con indiferencia por parte del público, Charly insiste que es una obra insuperable. Dice que no fue entendida y el fracaso lo enoja.
En mayo del 94 dio un concierto en el Teatro San Martín y Charly se apareció en el escenario con una melena teñida de rubio platinado y vistiendo una remera negra con el nombre del grupo de Rock “Nirvana” estampado en el pecho. Kurt Cobain, líder de ese grupo, se había suicidado unas semanas antes en Seattle. Charly admitió que la música y la muerte de Cobain lo marcaron, al punto de teñirse el pelo como una forma de homenaje. También expresó su admiración por el músico norteamericano Marilyn Manson, que proyecta una imagen travestida, destinada a producir impacto y que habla de aquello que todavía puede ser transgresivo.
Charly dice:: “no creo en nadie que no se emborrache nunca. No creo que haya que sufrir. No creo que haya que mentir. No creo que haya que adaptarse al submundo de no fumar, de no tomar café…”.
Es difícil para una estrella de Rock pasar los 50 años y seguir siendo interesante. Algunos eligen no hacerlo. Otros crían pancitas y estilos de vida confortables que se cuelan en su música. Entonces, ya no pueden ofrecer el carisma de su juventud, vanguardia y rebeldía para cumplir el rol del Rock. Charly se mantiene vigente, a través de un acto de equilibrista, al filo de la navaja, con esa sensibilidad expuesta que el sentido común adjudica a niños, locos y artistas. Y cuando todo parece indicar que está por caerse, recupera el pie y aguanta, vibrando en el mismo lugar intenso. Si cada pueblo tiene una estrella de Rock que se merece, los argentinos podemos estar tranquilos.
Cien años de la aviación
Con el Flyer (volador), rozaron el cielo tres veces. Sin embargo, The New York Times no le dio importancia a la proeza. Sentenció: “El hombre tardará mil años en poder volar”. Una de dos: o los Wright eran perseverantes o no leyeron el diario, porque siguieron volando.
Los aviones, que fueron signo de progreso, también lo fueron de desolación en las guerras mundiales, en las que -más rápido para el mal que para el bien- la aviación alcanzó su mayor desarrollo.
Hoy cruzan los cielos del mundo, y hasta lograron llegar al espacio exterior, con la inconfundible figura del Discovery.
Correo Diet
Perro teñido
García ¿El de la guía?